05

Ene

Currito Diabólico…

Lo malo de tener buenos amigos es que te conocen lo suficiente como para convertirse en tus peores enemigos.

Estas navidades Rosita nos ha regalado una mascota para el piso: un lorito (lorito bonito). Se llama Curro (aunque su nombre real, según el envoltorio, es Mi Loro Molón). Responde a las caricias, a los besos, interactúa con bromas, canciones, bailes, e incluso pedorretas. Cuenta con un sistema de grabación por el que no sólo “se aprende” cuantas frases le “enseñes”, sino que responde a determinadas frases con otras que tú determines (por ejemplo: si dices “Qué cachoooorra”, él responde “Ay, omá, qué riiiiica”.

Su voz distorsiona la tuya, la del emisor. Algo que resulta gracioso cuando las frases son divertidas…

Sin embargo, anoche mis “adorables” compañeros de piso, conocedores de mi miedo a todo lo relacionado con espíritus y experiencias sobrenaturales, se encargaron de “enseñar” a Currito nuevas frases (que, por cierto, se quedarán grabadas en su memoría hasta ser reseteado, y que reproducirá aleatoriamente cuando se les ocurra conectarle en modo “Juego”).

Ya no puedo ni acariciarle. Pobre Currito…

  1. bambalinas ha publicado esto