El redactor jefe del Guardian acaba de publicar en su timeline de Twitter los 10 principios que describirían el OpenJournalism:
1. It encourages participation. It invites and/or allows a response #openjournalism
2. It is not an inert, “us” to “them” form of publishing #openjournalism
3. It encourages others to initiate debate.We can follow, as well as lead.We involve others pre-publication #openjournalism
4. It helps form communities of joint interest around subjects, issues or individuals #openjournalism
5.It’s open to the web. It links to, and collaborates with, other material (including services) on the web #openjournalism
6. It aggregates and/or curates the work of others #openjournalism
7. It recognizes that journalists are not the only voices of authority, expertise and interest #openjournalism
8. It aspires to achieve, and reflect, diversity as well as promoting shared values #openjournalism
9. It recognizes that publishing can be the beginning of the journalistic process rather than the end #openjournalism ..
10. It is transparent and open to challenge – including correction, clarification and addition #openjournalism
Puedes seguir la conversación en #gdnopenweekend
Hace muchos años los piquetes informativos nos retuvieron durante horas a mi padre y a mí dentro de la farmacia que dirige. Él saltó el mostrador cuando vio a unos cuantos con la cara tapada entrar de estampida en el local, con palos y piedras. Sólo recuerdo que vi a mi padre argumentar con ellos con poco éxito. Como no es hombre de peleas y es lo suficientemente cuerdo como para saber cuándo abandonar una batalla, agilizó la salida de los piquetes prometiéndoles que cerraría la puerta de la farmacia. A diferencia de la mayoría de sus compañeros, siguió vendiendo medicamentos durante todo el día a quienes necesitaban su tratamiento.
Este año la huelga general coincide con la lección de 2 horas que imparto en la universidad. El delegado me preguntó recientemente si daría la clase o haría huelga. Es un encuentro sin obligatoriedad, democráticamente voluntario y secundarlo debería depender, en mi opinión, de mis convicciones y propósitos. Y no seré yo quien se interponga entre el aprendizaje y los alumnos.
Hoy leí que CCOO ha puesto en marcha el servicio, de suministro gratuito, Ponga un piquete en su vida, para que estos “auxilien” en los lugares para los que se haya solicitado ayuda previamente.
Con la que está cayendo un@ sólo quiere trabajar. Pero no nos quieren dejar ni a los que tenemos la suerte de poder hacerlo.
Acabo de leer la convocatoria de huelga hecha pública por CCOO para los trabajadores directos e indirectos del mercado de la prensa impresa, gratuita y de pago, así como los servicios derivados (trasportistas, imprentas, etc.). Si las expectativas de los sindicatos se cumplen el próximo 29 de marzo (de las 5pm del 28 a las 5pm del 29), día de la huelga general en España, despertará sin medios impresos.
La prensa se va a pique en un momento en que el periodismo está más solicitado que nunca, pero los grandes medios todavía no quieren asumir que información y periodismo no es lo mismo. ¿Quién ordenará, priorizará, contrastará, documentará, explicará y contextualizará la ingente cantidad de información que las fuentes ciudadanas proveen a los medios? ¿Quién distinguirá la calidad de la cantidad? ¿Quién separará el contenido viralizado ajeno y la producción propia y diferenciada?
La huelga no acabará con la información durante la jornada del 29M, y puede que la cantidad cegue a la calidad. Sin embargo, la huelga meterá el dedo en la llaga y planteará de nuevo la duda de si es necesaria la figura del periodista para que la sociedad se sienta democráticamente informada. Información no faltará, calidad tampoco, pero en el caos es difícil ver la luz. Los periodistas en huelga podrían estar echando piedras sobre su propio tejado a los ojos de los lectores. Aunque nadie ponga en duda la certeza de sus quejas.
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Cómo crear una web corporativa social sin necesidad de contenido -
Hoy descubrí, a través del blog de Rubén García, que algunas empresas de marketing se han lanzado a la creación de páginas web corporativas alojadas y diseñadas para desarrollarse dentro de la plataforma Facebook, la red social con más de 645 millones de usuarios en el mundo y la segmentación de público que estas cifras permiten.
Esta agencia de marketing ofrece, en definitiva, un diseño de la web (varias plantillas) en Facebook y la configuración de una estrategia de fidelización centrada en la empresa “anunciada”, no en sus usuarios. De hecho, el valor diferencial de este servicio no es otro que la programación de una primera página de bienvenida que anima de una forma agresiva visualmente a unirse al perfil del anunciante con el fin de conocer las actualizaciones de esta marca.
Con agencias y servicios como este, no es de extrañar que tantas empresas sigan apostando por el “hay que estar” en las redes sociales aunque sea sin contenido interesante ni una actitud social.
Cuantificar los beneficios en los social media -
L@s chic@s de VG Comunicación Interactiva publican hoy en su blog un post sobre el modo en que algunos tratan de cuantificar los beneficios de una buena campaña estratégica desarrollada en las redes sociales.
Han pasado muchos años y todavía seguimos sin la fórmula mágica que permita rentabilizar la publicación de información gratuita online, más allá de las distintas formas de publicidad que buscan los clicks de los usuarios, o el método del pago por contenidos, poco extendido en España, más reacia a invertir en contenidos online.
Según Zenith Vigía, la inversión publicitaria en redes sociales en España alcanzaría en 2010 el exorbitante monto de 14 millones de euros. Una cifra que, junto al crecimiento de la inversión publicitaria en dispositivos de telefonía móvil, ha logrado propulsar la estancada (y a la baja) inversión publicitaria en medios.
¿Conocéis otros métodos de cuantificación para los social media?
Iñaki es ex. Ex jugador de fútbol. Ex entrenador. Ex director de locales de prestigio. Ex profesor y estudiante de historia contemporánea. El pasado abril cumplió 50 años. Los celebró entre cartones y mantas en la principal calle de Elche.
Terco, reaccionario, cabal y responsable con las decisiones que ha tomado en su vida. Se arrepiente de no haber querido más de cuanto le ofrecieron en su momento. Le respondo que eso se llama humildad. Apunta que nunca quiso más porque no creyó necesitarlo.
El frío, no de la ciudad sino de sus gentes, le golpea día tras día. No es el que fue en los recortes de prensa que ha ido coleccionando a lo largo de su vida y que guarda a buen recaudo en un deslomado tomo de una enciclopedia de historia que viaja con él y que por las noches hace las veces de almohada. Las cejas se le han poblado de un blanco inusual, mitad hastío y desolación, mitad piel muerta que el tiempo ha desgarrado de su corazón, de sus cejas desdibujadas por los eccemas provocados por la lluvia y la sinrazón de quienes le esquivan la mirada.
Quien le escucha goza por asistir a una clase magistral sobre humanidad e historia, a partes iguales. Comparte su cartón conmigo, seco y resguardado de la caprichosa lluvia que hace un momento se ha despertado, y me ilumina sobre esa parte de la realidad que se mantiene en la sombra y que nadie quiere reconocer. Sabe, y dice, que reivindicar es cosa de todos. “Denunciamos muy poco las injusticias. Los que deberían quejarse no lo hacen por miedo a no tener un techo, algo que echarse a la boca o ropa limpia. O simplemente porque no saben que pueden y tienen el derecho a hacerlo. Es nuestro derecho, nos lo reconoce la Constitución sobre la que tantos han jurado”.
No admite caridad. No quiere comida ni dinero. Quiere que se le respete el derecho a trabajar y ganarse él mismo un plato de sopa caliente. “Nunca he suplicado ni lo pienso hacer”. Acepta un café con leche y una botella de agua. A cambio me cuenta, y destripa, la realidad de los espacios de acogida. “Cáritas es el mejor ejemplo de cómo hacer negocio de la miseria. Me sentí como una res más de cuantos llegamos en busca de cobijo”. Dice que aquel día le pidió a una voluntaria “un poquito de educación” con los que allí se amontonaban. “Ante todo soy persona y tengo mi dignidad. Ella me respondió que así eran las cosas y que ‘si me esforzaba’ seguro que podría tener algo que comer ese día”. Salió de Caritas y no volvió.
Desde que abandonó sus Baleares natales ha viajado como ha podido por toda España. “Al principio tenía dinero y podía permitirme vivir en hostales o pensiones. Todavía me sentía fuerte, estaba seguro de que podría conseguir algún trabajo: profesor, entrenador, cosechador de naranjas, repartidor. Lo que fuese”. Lleva con él un cuaderno grande en el que empezó a redactar su propio libro sobre historia contemporánea, una obra de arte sobre la historia de los papas, sobre la historia de los reyes españoles, sobre la historia que le mantiene ilusionado. “No he vuelto a escribir en mi cuaderno. Viviendo así sólo me quedan los artículos. Aprovecho las bibliotecas públicas de vez en cuando: abro el worzzz ése y disfruto durante unas horas. Cuando cierra la biblioteca me despido”. Le pido leer alguno de sus artículos. Me ofrece los 50 céntimos que le quedan para que me fotocopie todos aquellos que me gusten. Agradecida les hago una foto.
Su mochila anda cargada de libros. Le confieso que la historia nunca fue mi fuerte. Me aconseja adentrarme en ella poco a poco a través de las biografías. Rescata de entre los pliegues de su única manta varias biografías de emperadores, de reyes, de políticos, de filósofos. E incluso un atlas histórico de España. No me lo cuenta, pero leo en uno de los recortes que guarda como oro en paño que ha aprovechado muchos de sus años de bonanza económica para recorrer España y leer para los demás un libro, siempre de historia, en muchas de las bibliotecas de la península. “Conseguí que mis chicos entendiesen cuánto se perdían si no leían. Eran humildes y buenas personas. Me sentía orgulloso de ellos”.
Quiere creer, pero sus ojos languidecen cuando me promete que no ha perdido la esperanza de salir de esa irrealidad. “No me importa morir en la calle. Pero me niego a rendirme sin luchar por algo que me pertenece: sólo quiero trabajar y no perder mi dignidad”. A su paso por la asistencia social sopló las velas de su 50 cumpleaños. Atónito asistió a la más cruda de las respuestas: “Si quieres algo sólo te queda mendigar”. “Ante todo soy persona”, respondió.
Para Iñaki la soledad abruma cuando los pilares fundamentales se desmoronan. “Tenía hambre y fui a la parroquia de Altabix para pedirles un simple bocadillo. Me respondieron: ‘¿Acaso ves algún bocadillo por aquí?’”. No tiene miedo a lo que llegue esta noche, o mañana. Pero se deshace en lágrimas cuando recuerda que, siquiera aquellos que airean sus bondades con el prójimo, le responden. Avergonzado por flaquear, me pide perdón. “Llorar limpia los poros de la cara y las impurezas del alma”, bromeo, mientras le coloco sobre su rodilla un paquete de pañuelos. Le ofrezco un abrazo pero no consigo sino ahondar en su desazón. “Saldrás adelante, Iñaki”. Él sólo asiente vagamente con la cabeza. Balbucea algo que después leo en sus artículos sobre la comparación entre perros e indigentes, y acierto a entender un “me gustan los perros, siempre son fieles”. Se recoloca las gafas sobre el puente de su burbujeante nariz y esconde la oreja que le quedaba al descubierto de su roto y sucio gorro. “Sí, yo también lo creo”.
Sentado bajo un pequeño balcón del Ayuntamiento de Elche, ve a aquel que inició su huelga de hambre hace meses a las puertas del Consistorio con su mesita de playa, sus sillas y sus allegados que le acompañan. Iñaki es ya un conocido de los policías locales. “Hoy me trataron muy bien” -sonríe tímidamente- “Me dijeron que podía quedarme aquí cuanto quisiese y me desearon toda la suerte del mundo. Saben que no soy un mendigo más. Sólo quiero que me hagan caso, quiero trabajar para no perder mi dignidad”.
El lunes tiene cita con una abogada. “Me dicen que soy terco, que debería dejar de luchar y pasar por el aro como los demás. Pero quiero denunciar. No me quedaré callado”. Ha repartido currículos para todos los trabajos posibles. “Tengo la esperanza de que un día recibiré una llamada. Pido poco, trabajo mucho. Sólo quiero ser capaz de vivir dignamente: trabajo, comida y cama”.
Creo que vivo en la inopia.
Hace un rato vi en el status de un contacto de Facebook el siguiente mensaje:
URGENTE: Denunciad este grupo.
nenes lindos de medellin
niños de 12 a 15 años, lindos, dispuestos a tener sexo conmigo
Pensé que nadie con dos dedos de frente sería capaz de publicar eso. Consulté uno por uno los 34 contactos que tiene. Todos varones, algunos casados, otros con hijos, la mayoría niños que no levantan un palmo del suelo. Sobre todo los chavales tienen alrededor de unos 1.000 contactos en Facebook. Un número considerable de ellos socializan en la red con fotos en calzones.
El tío que creó ese grupo busca activamente “nenes en Medellín”.
busco nenesdice: Julio 21, 2010 - 04:49 interesados, escribir a profe1366hotmail.com, solo hasta 14 , amistad y algo mas, pasarla rico en la cama. vivo en medellin.
Él y muchos otros:
catanodice: Junio 25, 2010 - 09:43hoal tengo 43 años quiero cojer niños de menos de 15 interesados mandar correo tengo sitio mi msn es maroga123gmail.com no te arrepentiras la tengo gruesa y dura para tu culito aprobecha
Y ellos también se ofrecen:
http://itagui.olx.com.co/comments-about-chatgay-de-medellin-id-22117345-p-7
Pasé más de un mes ayudando a madres adolescentes de Perú (12-17 años) que desde bebés habían sufrido abusos sexuales por parte de padres, amigos, familiares… Los padres solían hacer intercambio de hijas. Pero siempre pensé que era una lacra que sólo las mujeres sufrían. Me equivoqué.
¡DENUNCIA!
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