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19

May

El movimiento ‘Democracia Real YA’ no ha nacido al azar. La historia política, española en este caso, deja al aire en estas fechas electorales vergüenzas, negligencias y abusos de poder.Y unos ciudadanos-ratones cansados y desperanzados. No es momento de la indignación, es el momento de la reacción.

Para los que no entiendan cómo hemos llegado a este punto.

11

Mar

Cómo crear una web corporativa social sin necesidad de contenido

Hoy descubrí, a través del blog de Rubén García, que algunas empresas de marketing se han lanzado a la creación de páginas web corporativas alojadas y diseñadas para desarrollarse dentro de la plataforma Facebook, la red social con más de 645 millones de usuarios en el mundo y la segmentación de público que estas cifras permiten.

Esta agencia de marketing ofrece, en definitiva, un diseño de la web (varias plantillas) en Facebook y la configuración de una estrategia de fidelización centrada en la empresa “anunciada”, no en sus usuarios. De hecho, el valor diferencial de este servicio no es otro que la programación de una primera página de bienvenida que anima de una forma agresiva visualmente a unirse al perfil del anunciante con el fin de conocer las actualizaciones de esta marca.

Con agencias y servicios como este, no es de extrañar que tantas empresas sigan apostando por el “hay que estar” en las redes sociales aunque sea sin contenido interesante ni una actitud social.

20

Jan

Cuantificar los beneficios en los social media

L@s chic@s de VG Comunicación Interactiva publican hoy en su blog un post sobre el modo en que algunos tratan de cuantificar los beneficios de una buena campaña estratégica desarrollada en las redes sociales.

Han pasado muchos años y todavía seguimos sin la fórmula mágica que permita rentabilizar la publicación de información gratuita online, más allá de las distintas formas de publicidad que buscan los clicks de los usuarios, o el método del pago por contenidos, poco extendido en España, más reacia a invertir en contenidos online. 

Según Zenith Vigía, la inversión publicitaria en redes sociales en España alcanzaría en 2010 el exorbitante monto de 14 millones de euros. Una cifra que, junto al crecimiento de la inversión publicitaria en dispositivos de telefonía móvil, ha logrado propulsar la estancada (y a la baja) inversión publicitaria en medios.

¿Conocéis otros métodos de cuantificación para los social media?

21

Nov

El negocio de la miseria. POR FAVOR, COMPÁRTELO: Un trabajo para Iñaki

Iñaki es ex. Ex jugador de fútbol. Ex entrenador. Ex director de locales de prestigio. Ex profesor y estudiante de historia contemporánea. El pasado abril cumplió 50 años. Los celebró entre cartones y mantas en la principal calle de Elche.

Terco, reaccionario, cabal y responsable con las decisiones que ha tomado en su vida. Se arrepiente de no haber querido más de cuanto le ofrecieron en su momento. Le respondo que eso se llama humildad. Apunta que nunca quiso más porque no creyó necesitarlo.

El frío, no de la ciudad sino de sus gentes, le golpea día tras día. No es el que fue en los recortes de prensa que ha ido coleccionando a lo largo de su vida y que guarda a buen recaudo en un deslomado tomo de una enciclopedia de historia que viaja con él y que por las noches hace las veces de almohada. Las cejas se le han poblado de un blanco inusual, mitad hastío y desolación, mitad piel muerta que el tiempo ha desgarrado de su corazón, de sus cejas desdibujadas por los eccemas provocados por la lluvia y la sinrazón de quienes le esquivan la mirada.

Quien le escucha goza por asistir a una clase magistral sobre humanidad e historia, a partes iguales. Comparte su cartón conmigo, seco y resguardado de la caprichosa lluvia que hace un momento se ha despertado, y me ilumina sobre esa parte de la realidad que se mantiene en la sombra y que nadie quiere reconocer. Sabe, y dice, que reivindicar es cosa de todos. “Denunciamos muy poco las injusticias. Los que deberían quejarse no lo hacen por miedo a no tener un techo, algo que echarse a la boca o ropa limpia. O simplemente porque no saben que pueden y tienen el derecho a hacerlo. Es nuestro derecho, nos lo reconoce la Constitución sobre la que tantos han jurado”.

No admite caridad. No quiere comida ni dinero. Quiere que se le respete el derecho a trabajar y ganarse él mismo un plato de sopa caliente. “Nunca he suplicado ni lo pienso hacer”. Acepta un café con leche y una botella de agua. A cambio me cuenta, y destripa, la realidad de los espacios de acogida. “Cáritas es el mejor ejemplo de cómo hacer negocio de la miseria. Me sentí como una res más de cuantos llegamos en busca de cobijo”. Dice que aquel día le pidió a una voluntaria “un poquito de educación” con los que allí se amontonaban. “Ante todo soy persona y tengo mi dignidad. Ella me respondió que así eran las cosas y que ‘si me esforzaba’ seguro que podría tener algo que comer ese día”. Salió de Caritas y no volvió.

Desde que abandonó sus Baleares natales ha viajado como ha podido por toda España. “Al principio tenía dinero y podía permitirme vivir en hostales o pensiones. Todavía me sentía fuerte, estaba seguro de que podría conseguir algún trabajo: profesor, entrenador, cosechador de naranjas, repartidor. Lo que fuese”. Lleva con él un cuaderno grande en el que empezó a redactar su propio libro sobre historia contemporánea, una obra de arte sobre la historia de los papas, sobre la historia de los reyes españoles, sobre la historia que le mantiene ilusionado. “No he vuelto a escribir en mi cuaderno. Viviendo así sólo me quedan los artículos. Aprovecho las bibliotecas públicas de vez en cuando: abro el worzzz ése y disfruto durante unas horas. Cuando cierra la biblioteca me despido”. Le pido leer alguno de sus artículos. Me ofrece los 50 céntimos que le quedan para que me fotocopie todos aquellos que me gusten. Agradecida les hago una foto.

Su mochila anda cargada de libros. Le confieso que la historia nunca fue mi fuerte. Me aconseja adentrarme en ella poco a poco a través de las biografías. Rescata de entre los pliegues de su única manta varias biografías de emperadores, de reyes, de políticos, de filósofos. E incluso un atlas histórico de España. No me lo cuenta, pero leo en uno de los recortes que guarda como oro en paño que ha aprovechado muchos de sus años de bonanza económica para recorrer España y leer para los demás un libro, siempre de historia, en muchas de las bibliotecas de la península. “Conseguí que mis chicos entendiesen cuánto se perdían si no leían. Eran humildes y buenas personas. Me sentía orgulloso de ellos”.

Quiere creer, pero sus ojos languidecen cuando me promete que no ha perdido la esperanza de salir de esa irrealidad. “No me importa morir en la calle. Pero me niego a rendirme sin luchar por algo que me pertenece: sólo quiero trabajar y no perder mi dignidad”. A su paso por la asistencia social sopló las velas de su 50 cumpleaños. Atónito asistió a la más cruda de las respuestas: “Si quieres algo sólo te queda mendigar”. “Ante todo soy persona”, respondió.

Para Iñaki la soledad abruma cuando los pilares fundamentales se desmoronan. “Tenía hambre y fui a la parroquia de Altabix para pedirles un simple bocadillo. Me respondieron: ‘¿Acaso ves algún bocadillo por aquí?’”. No tiene miedo a lo que llegue esta noche, o mañana. Pero se deshace en lágrimas cuando recuerda que, siquiera aquellos que airean sus bondades con el prójimo, le responden. Avergonzado por flaquear, me pide perdón. “Llorar limpia los poros de la cara y las impurezas del alma”, bromeo, mientras le coloco sobre su rodilla un paquete de pañuelos. Le ofrezco un abrazo pero no consigo sino ahondar en su desazón. “Saldrás adelante, Iñaki”. Él sólo asiente vagamente con la cabeza. Balbucea algo que después leo en sus artículos sobre la comparación entre perros e indigentes, y acierto a entender un “me gustan los perros, siempre son fieles”. Se recoloca las gafas sobre el puente de su burbujeante nariz y esconde la oreja que le quedaba al descubierto de su roto y sucio gorro. “Sí, yo también lo creo”.

Sentado bajo un pequeño balcón del Ayuntamiento de Elche, ve a aquel que inició su huelga de hambre hace meses a las puertas del Consistorio con su mesita de playa, sus sillas y sus allegados que le acompañan. Iñaki es ya un conocido de los policías locales. “Hoy me trataron muy bien” -sonríe tímidamente- “Me dijeron que podía quedarme aquí cuanto quisiese y me desearon toda la suerte del mundo. Saben que no soy un mendigo más. Sólo quiero que me hagan caso, quiero trabajar para no perder mi dignidad”.

El lunes tiene cita con una abogada. “Me dicen que soy terco, que debería dejar de luchar y pasar por el aro como los demás. Pero quiero denunciar. No me quedaré callado”. Ha repartido currículos para todos los trabajos posibles. “Tengo la esperanza de que un día recibiré una llamada. Pido poco, trabajo mucho. Sólo quiero ser capaz de vivir dignamente: trabajo, comida y cama”.

05

Sep

Facebook para pedófilos

Creo que vivo en la inopia.

Hace un rato vi en el status de un contacto de Facebook el siguiente mensaje:

URGENTE: Denunciad este grupo.

nenes lindos de medellin

niños de 12 a 15 años, lindos, dispuestos a tener sexo conmigo

Pensé que nadie con dos dedos de frente sería capaz de publicar eso. Consulté uno por uno los 34 contactos que tiene. Todos varones, algunos casados, otros con hijos, la mayoría niños que no levantan un palmo del suelo. Sobre todo los chavales tienen alrededor de unos 1.000 contactos en Facebook. Un número considerable de ellos socializan en la red con fotos en calzones.

El tío que creó ese grupo busca activamente “nenes en Medellín”.

busco nenesdice: Julio 21, 2010 - 04:49 interesados, escribir a profe1366hotmail.com, solo hasta 14 , amistad y algo mas, pasarla rico en la cama. vivo en medellin.

Él y muchos otros:

catanodice: Junio 25, 2010 - 09:43hoal tengo 43 años quiero cojer niños de menos de 15 interesados mandar correo tengo sitio mi msn es maroga123gmail.com no te arrepentiras la tengo gruesa y dura para tu culito aprobecha

Y ellos también se ofrecen:

http://itagui.olx.com.co/comments-about-chatgay-de-medellin-id-22117345-p-7

Pasé más de un mes ayudando a madres adolescentes de Perú (12-17 años) que desde bebés habían sufrido abusos sexuales por parte de padres, amigos, familiares… Los padres solían hacer intercambio de hijas. Pero siempre pensé que era una lacra que sólo las mujeres sufrían. Me equivoqué.

¡DENUNCIA!

06

Jul

Llama a mi pantalla el nuevo vídeo (posiblemente fake) de un grupo de soldados israelíes bailando el Tik Tok de Kesha en las calles de Hebrón, mientras de fondo se escucha la llamada a la oración de los muecines de las mezquitas. El vídeo se ha difundido por Internet a velocidad de vértigo. Incluso, y a pesar de que todavía no se ha comprobado su veracidad, los medios también lo han publicado. Hoy, en el status de La 2 Noticias, se decía:

Hola! Soy Mara y quiero compartir un debate de La2n. ¿Habéis visto el vídeo de los soldados israelíes bailando? Nos han surgido muchas dudas sobre si dar y cómo dar esa información que ha salido ya en todas partes. Es un vídeo de YouTube, y no tenemos datos suficientes para saber si es o no real, si es o no un montaje, ni lo que se pretende con él. Nos parece prescindible, pero también llamativa. ¿Qué pensáis?

En una sola hora La 2 Noticias ha obtenido 80 respuestas; el público coincide: eso NO es información relevante. ¿De verdad necesitan el respaldo del público para publicarlo o no hacerlo? Los usuarios e Internet han madurado antes que los propios medios informativos, la evolución está descompensada.

Los usuarios han madurado antes que los propios medios informativos

El Cuarto Poder parece estar cediendo su mando. La doble responsabilidad de los medios, por una parte hacia su audiencia y por otra para con la verdad de los hechos y la ética profesional, va quedando en entredicho en tanto en cuanto las redacciones temen no estar a la altura de las circunstancias que las rodean, de lo que supone vivir en la aldea-global de McLuhan. La agenda-setting ha pasado a un segundo lugar, se impone el público y sus preferencias, la emisión rápida de los contenidos, en muchos casos falsos como ocurrió con el divertido -y lo digo sin remordimientos- caso de Wyoming e Intereconomía.

No me sorprende en esta ocasión el lógico ostracismo del sistema militar que desaconseja/prohibe a sus soldados publicar información en Internet y redes sociales puesto que esto podría poner en peligro su seguridad y la del Estado (no me sorprende porque ya ha ocurrido en otras ocasiones). Sino que en este caso me admira y me aturde el poder que ha logrado el público que ahora puede, debe y le solicitan que decida qué información es relevante. ¿Está la audiencia preparada para decidir qué emitir por televisión y qué reservar para YouTube?

23

Jun

(El casting de gatos, uno de los mejores vídeos de Mixta)

Hace poco mi hermano me dijo que el anuncio de la cerveza Mixta con su partener Mixto tenía una versión más extensa online (lo que él no sabía es que incluso está el Mixto y Mixta Return). Adoro los anuncios de Mixta. En un primer visionado uno puede pensar que los creativos han olvidado por completo las características del producto, las aspiraciones y deseos a conseguir por los potenciales consumidores. Sin embargo, si uno atiende a los anuncios reconoce poco a poco los signos distintivos, siempre presentes, de la marca incluso en los elementos/animalejos que utiliza; los colores más corporativos (como el amarillo del gato de Mixta, en relación con el sabor limón de la cerveza); y un target muy claro: el público joven. 

Se trata de anuncios con una base cómica muy simple, por eso provocan ese maniqueísmo en los gustos: o amas los anuncios de Mixta o los detestas por absurdos y vacíos. Para mi gusto es precisamente esa simplicidad en las ideas la que consigue enganchar al público joven, harto de spots que dicen qué hay que hacer, que sentir cuanto utilizas ese producto y que comunicar a los demás al respecto de tu experiencia con el producto. 

No estoy segura de si se cumple lo que se dice en algunos foros (“Dudo mucho que alguien que está en un bar se acuerde de este anuncio a la hora de pedir una cerveza”) pero que la línea creativa ha sido un éxito es algo claro. Y, por si fuera poco, han conseguido un objetivo difícil y rentable (a largo plazo): posicionarse en la mente de los consumidores jóvenes como una marca ajena a tradicionalismos, desenfadada, sin complejos, creativa sin elevados presupuestos, vinculada continuamente con su público objetivo y envolvente (desarrollo estratégico de la campaña con diferenciación perfecta entre nuevos y viejos medios). 

Los social media y, en especial, YouTube han sido las plataformas más habituales (por su rentabilidad, canal de comunicación con el target, difusión-redifusión, etc.) para estos anuncios, no todos ellos emitidos en televisión, en absoluto! Si os gustan buscad en YouTube, el de la Pesca es también una perlica..;) Qué bien saben los ratos muertos cuando te echas unas buenas risas. 

Sabe a MiXta.

10

May

Los esquimales tienen 37 maneras de llamar al blanco porque están rodeados de blanco y necesitan una precisión mayor. Imagínate que tuviéramos 37 formas de decir te quiero. Nos entenderíamos mucho mejor.

Las palabras son seres vivos.

15

Mar

Bebo mucho. Agua, digo

Hoy, por casualidad, me di cuenta de una tontería que cada vez que tenía lugar me hacía feliz. 

Bebo mucho. Agua, digo. Y siempre tengo una botella de litro y medio en una zona concreta junto a mi cama. Esta noche, como siempre antes de abrir las sábanas, compruebo cuánta agua queda. Repito, bebo mucho. Agua, digo, de nuevo. Quedaba poco, poco más de lo que cabe en un vaso. Más vale prevenir que curar: cuando sé que me queda poca paso la noche ansiosa por no beber demasiado, que no se acabe. Decidí ir a la cocina y llenarla de la garrafa. Coloqué el embudo de elefante rosa con orejas, y una trompa que hace de tubito, dentro del cuello de la botella. Volqué la garrafa sobre el agujero. Controlo cuánto se va llenando y cuánto queda por colar en el embudo. Pero cuando acabo de llenarla y cuelgo el elefante rosa, siempre se me escapa una sonrisa, y pienso: “Ya no tengo por qué preocuparme si bebo mucho esta noche”. Cierro la botella y me voy contenta hacia mi habitación, como si me hubiesen dado un premio o un regalo. 

A veces veo que no hace falta tanto para ser feliz. 

13

Mar

Sé que están ahí, pero no quiero verlos en mi cocina

The Washington Post se ha dado con la ética periodística y los derechos fundamentales en las narices. Después de que la Justicia americana aceptara por fin colgar el cartel de “se admiten matrimonios gays, la cabecera, que cubrió la noticia, decidió ilustrar su portada del pasado jueves con una foto de dos hombres homosexuales besándose tímidamente frente a la Corte Superior de D.C. Los lectores no tardaron en mostrar su desagrado y repudio ante tal imagen. Y ante tal comportamiento que, según alguno de ellos, “promueve un estilo de vida marica”. Otros achacan a la cabecera que hayan incluido la información en portada: “Mis hijos lo pueden ver fácilmente sobre la mesa de mi cocina […] Esa información debería aparecer en páginas interiores (y sin foto)”. 

Las críticas continuaban todavía durante el día de ayer. Y no sólo las críticas, sino que ya se han registrado 27 bajas de suscriptores que consideraron intolerable la publicación de dicha foto, especialmente en primera página. “Este tipo de asuntos es el que hace que la gente normal tenga ganas de vomitar. Las personas tienen hijos que quedan expuestos a esta mierda. Me sentiré feliz cuando su periodicucho fracase en su negocio. Los hombres de verdad se casan con mujeres”, justificaba tajante e indignada una lectora su decisión de abandonar la suscripción.

El defensor del lector del periódico, en su columna habitual, no ha dado su brazo a torcer: “¿Se excedió el Post con este asunto? Desde luego que no. La foto merecía ser publicada tanto en la edición impresa como en la on-line. Por ello se le dedicó la primera página”.

No dudo de la libertad de prensa en ese país, con sus más y sus menos pero evolucionada respecto a la nuestra. Pero me pregunto si en España se daría el caso con cabeceras como ABC o La Razón, por decir alguna. Y es más: ¿tendrían nuestros medios el valor de defender sus principios éticos y profesionales aunque ello supusiese pérdidas importantes en suscripciones (dudo que la historia acabe aquí) y un descontento considerable entre sus lectores habituales? ¿O por el contrario cederían su profesionalidad con el fin de acallar la polémica? En situaciones como ésta siempre me viene a la cabeza una premisa básica en comunicación: “Que hablen de mí aunque sea mal”.

Me quedo con una frase del defensor del lector: “Hubo un tiempo, después de que los tribunales ordenaran la integración, en el que los lectores se quejaban de las fotos de portada en las que se veía a negros mezclados con blancos. Hoy, las imágenes de parejas del mismo sexo capturan la misma realidad del cambio de la sociedad”. 

Decía Kapuscinki que “el mercantilismo es el mayor problema de la ética periodística de hoy”. Señores/as: yo, al menos yo, me quito el sombrero ante la decisión de la cabecera.