07

Jul

Discurso III Graduación Periodismo UMH

Buenas tardes a todos:

Estimado vicerrector de Relaciones Internacionales de la UMH, decano de la Facultad de Ciencias Sociales y Jurídicas de Elche, vicedecano de Periodismo, compañeros del claustro, familiares y amigos, alumnos de la 3ª Promoción que hoy os graduáis. Mis chicos:

 

Cuando Salva me comunicó que podría ser la madrina de vuestra graduación no entendí muy bien el porqué. Pensé que mi paso por la docencia en la universidad y por la profesión periodística había sido demasiado fugaz. Pero, sobre todo, creí que la huella que yo había dejado, tras sólo un año con algunos de vosotros, no justificaba el orgullo de hablaros hoy, desde aquí, día en que os graduáis como periodistas. Es más, escribí incluso varios correos que nunca llegué a enviar, aconsejándoos que os replantearais vuestra preferencia. Sentí miedo, mis chicos, miedo a no cumplir con las expectativas intelectuales, profesionales o incluso personales que vosotros habíais depositado en mí. Y sinceramente mis miedos no tenían nada que ver con decepcionaros, más bien con la duda de si realmente podría ser capaz de motivaros tan solo un poquito de ilusión por el reto que afrontáis después de superar vuestra etapa universitaria, por la que hoy os felicitamos oficialmente.

 

Un poco como terapia socrática reservé un día para hacer memoria de los momentos que habíamos compartido en el aula, en el despacho y en la cantina. Los que tuvisteis la suerte de NO sufrirme como profesora de prácticas me padecisteis aun así con mis idas y venidas por los pasillos de Torreblanca. Allí, habéis acabado acampando un día sí, otro también, gracias a las escasísimas prácticas de LTPE, los sencillísimos proyectos de Producción Periodística o las brevísimas tutorías de Periodismo Especializado. Las visitas al despacho de José Alberto, Montse, Miralles o Alicia también traían cola. Algunas veníais preparadas con cojines donde sentaros a esperar, o toallas cuando empezaba el calorcito y los pasillos además se convertían en dunas. A alguno vi incluso con una mini-tele portátil para no perderse el partido de Liga o con la mitad del quinto que le había sobrado en la cafetería. Aunque la mayoría os armabais de paciencia  y optabais por sujetar las paredes con vuestras espaldas y llenabais de ideas y vida el pasillo del edificio.

 

Esos días, entre planillos y titulares farragosos, muchos os acercabais a los despachos. A veces necesitabais desahogaros por los problemas con vuestro grupo de trabajo, con vuestro profesor o por la inseguridad inherente y necesaria de quien está aprendiendo. Otras veces me llamabais desde el teléfono de las redacciones en las que hacíais prácticas para ponerme al día de vuestra vida personal, o incluso para que os corrigiese la noticia que teníais que mandar a las 7 de la tarde. Y con algunos de vosotros, como Mayoral, Facebook ha hecho amigos ;) La cuestión es que después de recordar durante un rato me emocioné al darme cuenta de que nuestra relación no acabó como creía después del tercer curso, sino que más bien empezó entonces.

 

Decía Dalí que “la mayor desgracia de la juventud actual es ya no pertenecer a ella”. Vosotros, que durante cinco años habéis vivido y mamado el periodismo desde la incubadora universitaria, habéis luchado desde el principio contra los fantasmas que sobrevolaban la profesión que estabais aprendiendo. Esa incubadora debe ser ahora vuestro trampolín hacia nuevos proyectos, desempeños e ilusiones. No os rindáis. Nunca en la historia la voz del periodismo ha tenido tantos colores ni ha sido tan democrática, aunque tampoco jamás se ha sentido tan amenazada y descreída. Quizá no sean buenos tiempos para los modelos establecidos, para los formatos conocidos o para las fuentes más institucionales; quizás hoy especialmente vuelva a atemorizaros la esclavitud del profesional, la escasa remuneración y la poca consideración social.

 

Y aunque me sentí tentada a construir este discurso con mucho humor negro sobre la profesión, prefiero daros la enhorabuena porque, chicos, a pesar de todo habéis elegido el mejor oficio del mundo. Un oficio mensajero e intérprete frente al oscurantismo y el interés, un oficio humilde por naturaleza que también puede contaminar, cuidado; un oficio odiado por los propios periodistas quienes en su día a día, y bien lo sabéis, están dispuestos a casi todo por conseguir una noticia; un oficio enviciado por el poder aunque más transparente y horizontal que nunca. Un oficio, en definitiva, cuya grandeza no es otra que ser parte del engranaje que construye y defiende la libertad del ser humano, porque recordad que la pluma es siempre más poderosa que la espada y que escribir con ella es considerablemente más fácil.

 

Y aunque creáis que aquí se acaba todo esto no ha hecho más que empezar. Hoy superáis una etapa que no sólo traerá nuevas responsabilidades, sino que os obligará también ser más consecuentes con vuestros actos y decisiones. No penséis que en la universidad habéis pagado para tener un título, sino que habéis invertido dinero en tiempo: tiempo para aprender, tiempo para desarrollar cualidades personales y profesionales, y también, espero, para descubrir algunas de vuestras carencias y asumirlas como parte necesaria del aprendizaje; tiempo para conocer a personas que no siempre son afines y aprender a convivir y trabajar con ellas en los grupos. Pero sobre todo tiempo para poner en práctica, para equivocaros y corregiros.

 

Ahora el reto que se os presenta no es tan ambicioso como parece, no os preocupéis. Decía Herbert Hoover que “benditos sean los jóvenes porque ellos heredarán la deuda nacional”. De vosotros, recién licenciados, no se espera tanto, tranquilos; tan solo, bueno…, que provoquéis la revolución histórica que el periodismo necesita, nada más ;) Debéis luchar, debéis luchar por sacarlo de la agonía en la que parece naufragar, esa agonía que Unamuno describía como la lucha entre lo viejo, que no acaba de morir, y lo nuevo, que no acaba de nacer. Hacen falta periodistas valientes, sin prejuicios y humildes, zahorís de la reflexión y del contexto en la sociedad actual donde la sobreinformación lleva a la desinformación. Ideas nuevas, y profesionales capaces de llevarlas a cabo, como habéis demostrado que sabéis hacer, o de transformar las que hayan quedado obsoletas. Hacen falta muchas ganas, chicos, gente que no tema apostar y equivocarse. Hacéis mucha falta.

 

Mientras experimentéis recordad siempre que vuestro estilo como periodistas será determinante para vuestro éxito como comunicadores. Sed periodistas sencillos, como decía Tim Radford, veterano del The Guardian. Recordad que cuando os sentéis a escribir sólo habrá una persona importante en vuestras vidas y a quien jamás veréis, se llama lector. Éste, si pudiera hacer algo mejor, dejaría de leeros en un milisegundo, por lo que debéis atraparle desde la primera frase, que será la más importante en vuestra carrera, y luego la segunda frase, y luego la tercera. No olvidéis que aunque vosotros os sintáis obligados a escribir el lector nunca está obligado a leeros. Utilizad palabras simples, ideas claras y frases cortas; nunca empecéis a escribir hasta que hayáis comprimido vuestro argumento en una única frase: nadie se quejará jamás de vuestro trabajo si escribís algo fácil de entender porque la vida ya es suficientemente complicada como para que el periodismo también lo sea. No sobreestiméis lo que el lector sabe ni subestiméis su inteligencia: él sólo espera poder entender la situación de un modo sencillo, como si la noticia fuese un plato de espaguetis enredados y vuestro texto un único espagueti cuidadosamente extraído del plato. Desconfiad siempre de la verdad oficial, y como decía Umbral, mantened “a los ciudadanos avisados, a las putas advertidas y al gobierno inquieto” porque vuestra materia prima más valiosa es la propia gente; y si queréis saber si son honestos preguntádselo: si os dicen que sí, es que no lo son ;)

 

Pero permitidme que os dé un último consejo, una recomendación muy personal: viajad. Podéis afrontar la vida pensando que no estáis preparados, o bien podéis hacerlo conscientes de que no tenéis nada que perder. No dejéis que el tiempo pase en vano, y aunque prioricéis lo urgente no os olvidéis de lo importante. Aprovechad los meses, los días y los años para vivir experiencias, compraos un billete de avión o de tren y marchaos, convivid con otras culturas, aprended inglés o chino aunque sea limpiando la barra de un MacDonald en otro país o enamorándoos de alguien a quien ni siquiera entendáis al principio. No tengáis miedo a empezar de cero tantas veces como queráis. Embebeos y sentid tanto mundo como podáis antes de lanzaros a explicar cómo funciona. Equivocaos, arrepentíos y rectificad. Aprended a pedir perdón y favores, y a perdonar y a ayudar a quien os lo pide, porque las malas personas, como sabéis, nunca pueden ser buenos periodistas.

 

Y puesto que la vida es lo que ocurre mientras perdemos tiempo haciendo planes, decid sí siempre que podáis. Como me dijo una muy buena amiga que NO sólo NO os quiten lo bailado, sino que NO os quede nada por bailar. No os cerréis ninguna puerta a nuevos trabajos e iniciativas, a nuevos viajes y convivencias, a nuevos amores y desamores, a nuevas metas y a nuevos fracasos. El alma se alimenta de los viajes y de las experiencias vividas, y estos marcarán vuestro futuro legado. Leed cuanto caiga en vuestras manos, mejor cuanto más variado, y descubrid el placer de aprender: nunca dejéis de formaros porque el periodista rara vez es un experto, sino que con frecuencia no es más que un océano de conocimiento con sólo un dedo de profundidad.

 

De la casa como soy y madrina que me habéis hecho, -por cierto, gracias, chicos-, me arriesgo a decir y me complace enormemente que jamás me interesó la docencia. Sin embargo, y a costa de que algunos penséis de mí que soy una pelota vosotros sabéis que no lo soy, fue el grupo de profesores, vuestros profesores, el que me motivó primero a interesarme y después a mejorar porque me enseñaron que, en la docencia, el fin justifica mucho el esfuerzo. Pero fuisteis vosotros, curso tras curso, y creo que todos lo sabéis especialmente esta promoción, quienes conseguisteis moldearme hasta por fin estar aquí, orgullosa de vosotros como si fuerais mis criaturas y con la tranquilidad de que no lo sois ;)

 

Feliz camino, mis chicos recién licenciados.

27

Mar

#OpenJournalism en 10 tuits según @arusbridger

El redactor jefe del Guardian acaba de publicar en su timeline de Twitter los 10 principios que describirían el OpenJournalism:

1. It encourages participation. It invites and/or allows a response

2. It is not an inert, “us” to “them” form of publishing

3. It encourages others to initiate debate.We can follow, as well as lead.We involve others pre-publication

4. It helps form communities of joint interest around subjects, issues or individuals

5.It’s open to the web. It links to, and collaborates with, other material (including services) on the web

6. It aggregates and/or curates the work of others

7. It recognizes that journalists are not the only voices of authority, expertise and interest

8. It aspires to achieve, and reflect, diversity as well as promoting shared values

9. It recognizes that publishing can be the beginning of the journalistic process rather than the end ..

10. It is transparent and open to challenge – including correction, clarification and addition


Puedes seguir la conversación en

Ponga un piquete en su vida

Hace muchos años los piquetes informativos nos retuvieron durante horas a mi padre y a mí dentro de la farmacia que dirige. Él saltó el mostrador cuando vio a unos cuantos con la cara tapada entrar de estampida en el local, con palos y piedras. Sólo recuerdo que vi a mi padre argumentar con ellos con poco éxito. Como no es hombre de peleas y es lo suficientemente cuerdo como para saber cuándo abandonar una batalla, agilizó la salida de los piquetes prometiéndoles que cerraría la puerta de la farmacia. A diferencia de la mayoría de sus compañeros, siguió vendiendo medicamentos durante todo el día a quienes necesitaban su tratamiento.

Este año la huelga general coincide con la lección de 2 horas que imparto en la universidad. El delegado me preguntó recientemente si daría la clase o haría huelga. Es un encuentro sin obligatoriedad, democráticamente voluntario y secundarlo debería depender, en mi opinión, de mis convicciones y propósitos. Y no seré yo quien se interponga entre el aprendizaje y los alumnos.

Hoy leí que CCOO ha puesto en marcha el servicio, de suministro gratuito, Ponga un piquete en su vida, para que estos “auxilien” en los lugares para los que se haya solicitado ayuda previamente.

Con la que está cayendo un@ sólo quiere trabajar. Pero no nos quieren dejar ni a los que tenemos la suerte de poder hacerlo.

25

Mar

24h sin prensa impresa

Acabo de leer la convocatoria de huelga hecha pública por CCOO para los trabajadores directos e indirectos del mercado de la prensa impresa, gratuita y de pago, así como los servicios derivados (trasportistas, imprentas, etc.). Si las expectativas de los sindicatos se cumplen el próximo 29 de marzo (de las 5pm del 28 a las 5pm del 29), día de la huelga general en España, despertará sin medios impresos.

La prensa se va a pique en un momento en que el periodismo está más solicitado que nunca, pero los grandes medios todavía no quieren asumir que información y periodismo no es lo mismo. ¿Quién ordenará, priorizará, contrastará, documentará, explicará y contextualizará la ingente cantidad de información que las fuentes ciudadanas proveen a los medios? ¿Quién distinguirá la calidad de la cantidad? ¿Quién separará el contenido viralizado ajeno y la producción propia y diferenciada?

La huelga no acabará con la información durante la jornada del 29M, y puede que la cantidad cegue a la calidad. Sin embargo, la huelga meterá el dedo en la llaga y planteará de nuevo la duda de si es necesaria la figura del periodista para que la sociedad se sienta democráticamente informada. Información no faltará, calidad tampoco, pero en el caos es difícil ver la luz. Los periodistas en huelga podrían estar echando piedras sobre su propio tejado a los ojos de los lectores. Aunque nadie ponga en duda la certeza de sus quejas.

19

Mayo

El movimiento ‘Democracia Real YA’ no ha nacido al azar. La historia política, española en este caso, deja al aire en estas fechas electorales vergüenzas, negligencias y abusos de poder.Y unos ciudadanos-ratones cansados y desperanzados. No es momento de la indignación, es el momento de la reacción.

Para los que no entiendan cómo hemos llegado a este punto.

11

Mar

Cómo crear una web corporativa social sin necesidad de contenido

Hoy descubrí, a través del blog de Rubén García, que algunas empresas de marketing se han lanzado a la creación de páginas web corporativas alojadas y diseñadas para desarrollarse dentro de la plataforma Facebook, la red social con más de 645 millones de usuarios en el mundo y la segmentación de público que estas cifras permiten.

Esta agencia de marketing ofrece, en definitiva, un diseño de la web (varias plantillas) en Facebook y la configuración de una estrategia de fidelización centrada en la empresa “anunciada”, no en sus usuarios. De hecho, el valor diferencial de este servicio no es otro que la programación de una primera página de bienvenida que anima de una forma agresiva visualmente a unirse al perfil del anunciante con el fin de conocer las actualizaciones de esta marca.

Con agencias y servicios como este, no es de extrañar que tantas empresas sigan apostando por el “hay que estar” en las redes sociales aunque sea sin contenido interesante ni una actitud social.

20

Ene

Cuantificar los beneficios en los social media

L@s chic@s de VG Comunicación Interactiva publican hoy en su blog un post sobre el modo en que algunos tratan de cuantificar los beneficios de una buena campaña estratégica desarrollada en las redes sociales.

Han pasado muchos años y todavía seguimos sin la fórmula mágica que permita rentabilizar la publicación de información gratuita online, más allá de las distintas formas de publicidad que buscan los clicks de los usuarios, o el método del pago por contenidos, poco extendido en España, más reacia a invertir en contenidos online. 

Según Zenith Vigía, la inversión publicitaria en redes sociales en España alcanzaría en 2010 el exorbitante monto de 14 millones de euros. Una cifra que, junto al crecimiento de la inversión publicitaria en dispositivos de telefonía móvil, ha logrado propulsar la estancada (y a la baja) inversión publicitaria en medios.

¿Conocéis otros métodos de cuantificación para los social media?

21

Nov

El negocio de la miseria. POR FAVOR, COMPÁRTELO: Un trabajo para Iñaki

Iñaki es ex. Ex jugador de fútbol. Ex entrenador. Ex director de locales de prestigio. Ex profesor y estudiante de historia contemporánea. El pasado abril cumplió 50 años. Los celebró entre cartones y mantas en la principal calle de Elche.

Terco, reaccionario, cabal y responsable con las decisiones que ha tomado en su vida. Se arrepiente de no haber querido más de cuanto le ofrecieron en su momento. Le respondo que eso se llama humildad. Apunta que nunca quiso más porque no creyó necesitarlo.

El frío, no de la ciudad sino de sus gentes, le golpea día tras día. No es el que fue en los recortes de prensa que ha ido coleccionando a lo largo de su vida y que guarda a buen recaudo en un deslomado tomo de una enciclopedia de historia que viaja con él y que por las noches hace las veces de almohada. Las cejas se le han poblado de un blanco inusual, mitad hastío y desolación, mitad piel muerta que el tiempo ha desgarrado de su corazón, de sus cejas desdibujadas por los eccemas provocados por la lluvia y la sinrazón de quienes le esquivan la mirada.

Quien le escucha goza por asistir a una clase magistral sobre humanidad e historia, a partes iguales. Comparte su cartón conmigo, seco y resguardado de la caprichosa lluvia que hace un momento se ha despertado, y me ilumina sobre esa parte de la realidad que se mantiene en la sombra y que nadie quiere reconocer. Sabe, y dice, que reivindicar es cosa de todos. “Denunciamos muy poco las injusticias. Los que deberían quejarse no lo hacen por miedo a no tener un techo, algo que echarse a la boca o ropa limpia. O simplemente porque no saben que pueden y tienen el derecho a hacerlo. Es nuestro derecho, nos lo reconoce la Constitución sobre la que tantos han jurado”.

No admite caridad. No quiere comida ni dinero. Quiere que se le respete el derecho a trabajar y ganarse él mismo un plato de sopa caliente. “Nunca he suplicado ni lo pienso hacer”. Acepta un café con leche y una botella de agua. A cambio me cuenta, y destripa, la realidad de los espacios de acogida. “Cáritas es el mejor ejemplo de cómo hacer negocio de la miseria. Me sentí como una res más de cuantos llegamos en busca de cobijo”. Dice que aquel día le pidió a una voluntaria “un poquito de educación” con los que allí se amontonaban. “Ante todo soy persona y tengo mi dignidad. Ella me respondió que así eran las cosas y que ‘si me esforzaba’ seguro que podría tener algo que comer ese día”. Salió de Caritas y no volvió.

Desde que abandonó sus Baleares natales ha viajado como ha podido por toda España. “Al principio tenía dinero y podía permitirme vivir en hostales o pensiones. Todavía me sentía fuerte, estaba seguro de que podría conseguir algún trabajo: profesor, entrenador, cosechador de naranjas, repartidor. Lo que fuese”. Lleva con él un cuaderno grande en el que empezó a redactar su propio libro sobre historia contemporánea, una obra de arte sobre la historia de los papas, sobre la historia de los reyes españoles, sobre la historia que le mantiene ilusionado. “No he vuelto a escribir en mi cuaderno. Viviendo así sólo me quedan los artículos. Aprovecho las bibliotecas públicas de vez en cuando: abro el worzzz ése y disfruto durante unas horas. Cuando cierra la biblioteca me despido”. Le pido leer alguno de sus artículos. Me ofrece los 50 céntimos que le quedan para que me fotocopie todos aquellos que me gusten. Agradecida les hago una foto.

Su mochila anda cargada de libros. Le confieso que la historia nunca fue mi fuerte. Me aconseja adentrarme en ella poco a poco a través de las biografías. Rescata de entre los pliegues de su única manta varias biografías de emperadores, de reyes, de políticos, de filósofos. E incluso un atlas histórico de España. No me lo cuenta, pero leo en uno de los recortes que guarda como oro en paño que ha aprovechado muchos de sus años de bonanza económica para recorrer España y leer para los demás un libro, siempre de historia, en muchas de las bibliotecas de la península. “Conseguí que mis chicos entendiesen cuánto se perdían si no leían. Eran humildes y buenas personas. Me sentía orgulloso de ellos”.

Quiere creer, pero sus ojos languidecen cuando me promete que no ha perdido la esperanza de salir de esa irrealidad. “No me importa morir en la calle. Pero me niego a rendirme sin luchar por algo que me pertenece: sólo quiero trabajar y no perder mi dignidad”. A su paso por la asistencia social sopló las velas de su 50 cumpleaños. Atónito asistió a la más cruda de las respuestas: “Si quieres algo sólo te queda mendigar”. “Ante todo soy persona”, respondió.

Para Iñaki la soledad abruma cuando los pilares fundamentales se desmoronan. “Tenía hambre y fui a la parroquia de Altabix para pedirles un simple bocadillo. Me respondieron: ‘¿Acaso ves algún bocadillo por aquí?’”. No tiene miedo a lo que llegue esta noche, o mañana. Pero se deshace en lágrimas cuando recuerda que, siquiera aquellos que airean sus bondades con el prójimo, le responden. Avergonzado por flaquear, me pide perdón. “Llorar limpia los poros de la cara y las impurezas del alma”, bromeo, mientras le coloco sobre su rodilla un paquete de pañuelos. Le ofrezco un abrazo pero no consigo sino ahondar en su desazón. “Saldrás adelante, Iñaki”. Él sólo asiente vagamente con la cabeza. Balbucea algo que después leo en sus artículos sobre la comparación entre perros e indigentes, y acierto a entender un “me gustan los perros, siempre son fieles”. Se recoloca las gafas sobre el puente de su burbujeante nariz y esconde la oreja que le quedaba al descubierto de su roto y sucio gorro. “Sí, yo también lo creo”.

Sentado bajo un pequeño balcón del Ayuntamiento de Elche, ve a aquel que inició su huelga de hambre hace meses a las puertas del Consistorio con su mesita de playa, sus sillas y sus allegados que le acompañan. Iñaki es ya un conocido de los policías locales. “Hoy me trataron muy bien” -sonríe tímidamente- “Me dijeron que podía quedarme aquí cuanto quisiese y me desearon toda la suerte del mundo. Saben que no soy un mendigo más. Sólo quiero que me hagan caso, quiero trabajar para no perder mi dignidad”.

El lunes tiene cita con una abogada. “Me dicen que soy terco, que debería dejar de luchar y pasar por el aro como los demás. Pero quiero denunciar. No me quedaré callado”. Ha repartido currículos para todos los trabajos posibles. “Tengo la esperanza de que un día recibiré una llamada. Pido poco, trabajo mucho. Sólo quiero ser capaz de vivir dignamente: trabajo, comida y cama”.

05

Sep

Facebook para pedófilos

Creo que vivo en la inopia.

Hace un rato vi en el status de un contacto de Facebook el siguiente mensaje:

URGENTE: Denunciad este grupo.

nenes lindos de medellin

niños de 12 a 15 años, lindos, dispuestos a tener sexo conmigo

Pensé que nadie con dos dedos de frente sería capaz de publicar eso. Consulté uno por uno los 34 contactos que tiene. Todos varones, algunos casados, otros con hijos, la mayoría niños que no levantan un palmo del suelo. Sobre todo los chavales tienen alrededor de unos 1.000 contactos en Facebook. Un número considerable de ellos socializan en la red con fotos en calzones.

El tío que creó ese grupo busca activamente “nenes en Medellín”.

busco nenesdice: Julio 21, 2010 - 04:49 interesados, escribir a profe1366hotmail.com, solo hasta 14 , amistad y algo mas, pasarla rico en la cama. vivo en medellin.

Él y muchos otros:

catanodice: Junio 25, 2010 - 09:43hoal tengo 43 años quiero cojer niños de menos de 15 interesados mandar correo tengo sitio mi msn es maroga123gmail.com no te arrepentiras la tengo gruesa y dura para tu culito aprobecha

Y ellos también se ofrecen:

http://itagui.olx.com.co/comments-about-chatgay-de-medellin-id-22117345-p-7

Pasé más de un mes ayudando a madres adolescentes de Perú (12-17 años) que desde bebés habían sufrido abusos sexuales por parte de padres, amigos, familiares… Los padres solían hacer intercambio de hijas. Pero siempre pensé que era una lacra que sólo las mujeres sufrían. Me equivoqué.

¡DENUNCIA!

06

Jul

Llama a mi pantalla el nuevo vídeo (posiblemente fake) de un grupo de soldados israelíes bailando el Tik Tok de Kesha en las calles de Hebrón, mientras de fondo se escucha la llamada a la oración de los muecines de las mezquitas. El vídeo se ha difundido por Internet a velocidad de vértigo. Incluso, y a pesar de que todavía no se ha comprobado su veracidad, los medios también lo han publicado. Hoy, en el status de La 2 Noticias, se decía:

Hola! Soy Mara y quiero compartir un debate de La2n. ¿Habéis visto el vídeo de los soldados israelíes bailando? Nos han surgido muchas dudas sobre si dar y cómo dar esa información que ha salido ya en todas partes. Es un vídeo de YouTube, y no tenemos datos suficientes para saber si es o no real, si es o no un montaje, ni lo que se pretende con él. Nos parece prescindible, pero también llamativa. ¿Qué pensáis?

En una sola hora La 2 Noticias ha obtenido 80 respuestas; el público coincide: eso NO es información relevante. ¿De verdad necesitan el respaldo del público para publicarlo o no hacerlo? Los usuarios e Internet han madurado antes que los propios medios informativos, la evolución está descompensada.

Los usuarios han madurado antes que los propios medios informativos

El Cuarto Poder parece estar cediendo su mando. La doble responsabilidad de los medios, por una parte hacia su audiencia y por otra para con la verdad de los hechos y la ética profesional, va quedando en entredicho en tanto en cuanto las redacciones temen no estar a la altura de las circunstancias que las rodean, de lo que supone vivir en la aldea-global de McLuhan. La agenda-setting ha pasado a un segundo lugar, se impone el público y sus preferencias, la emisión rápida de los contenidos, en muchos casos falsos como ocurrió con el divertido -y lo digo sin remordimientos- caso de Wyoming e Intereconomía.

No me sorprende en esta ocasión el lógico ostracismo del sistema militar que desaconseja/prohibe a sus soldados publicar información en Internet y redes sociales puesto que esto podría poner en peligro su seguridad y la del Estado (no me sorprende porque ya ha ocurrido en otras ocasiones). Sino que en este caso me admira y me aturde el poder que ha logrado el público que ahora puede, debe y le solicitan que decida qué información es relevante. ¿Está la audiencia preparada para decidir qué emitir por televisión y qué reservar para YouTube?